La hortiga es una de esas plantas que nacen en todos los sitios y sirven para un montón de cosas.
Tan sólo has de tener cuídado de no "hortigarte" las manos cuando las recojas, por lo demás es muy agradecida, aunque sus gracias se conozcan poco por estos calurosos lares. Hemos seguido una receta de la agricultura biodinámica, para lo cual recogimos hortigas a finales invierno/principio primavera (muchas de ellas las teníamos en macetas por comodidad).Secamos las hortigas y las guardamos en un bote, hasta el momento de sayar el huerto. Usease, ahora.
Cojes un puñado de hortigas y las pones a remojo en dos litros de agua. Esta medida es muy relativa, todo depende de a cuantas plantas quieras darles con este zumo de hortiga revitalizante y mineralizante.
Esas hortigas las puedes dejar tres o cuatro días a remojo tapadas. Notarás cada vez que levantas el chisme del remojo, que ese caldo huele peor por días (apesta, así que no te lo dejes abierto o corres el riesgo de que tu novia/o te repudie cruelmente)
Una vez esté el invento apestosillo después de tres o cuatro días de remojo, se cuela y se mete en un chus-chus para aspersión, o si tienes mochilas fumigadoras, pues en la mochila, y bañas suavemente a todas las plantas por aspersión.
Personalmente, nosotros le hemos hechado el invento a todo, maris, tomates, geraneos, cactus, naranjos, hierbabuena, etc.
Se supone que esto ayuda a la planta en todo su proceso de crecimiento, dándole vitalidad y proporcionándole nutrientes especiales.
No puedo hablar aún de resultados ya que es el primer año que lo usamos, pero lo que si os puedo decir es que lo peor que puede pasar es que hayamos perdido el tiempo, por que desde luego, daño, no les hará en absoluto, y las propiedades de la hortiga en la agricultura biológica están más que mentadas.
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