Esta variedad es un homenaje al legendario ganja de los valles de gran altura de la India, y los ascetas o sadhus que mantienen viva la tradición del cultivo del cannabis con su rituales y uso recreativo. Con nuestro nuevo stock de semillas, la uniformidad del tiempo de floración y la altura de la planta han sido mejoradas para aumentar la producción, sin perder el vigor del híbrido.
Sadhu es ahora nuestra índica más pequeña con una estatura muy robusta y compacta, ideal para cultivar en espacios reducidos o de incógnito en el balcón. El cultivo exterior es posible a partir de los 46º de latitud y en todos los climas que tengan un septiembre seco. Se pueden alcanzar excelentes resultados en invernadero como con las otras variedades de Mandala. Si bien tenemos siempre especial cuidado en aumentar la resistencia al moho en nuestras líneas de reproducción, esto hace que quede una índica con una estructura de un cogollo muy denso, es por eso que algunas plantas pueden ser sensibles a la humedad alta.
Para conseguir resultados óptimos debemos mantener el riego y la humedad en niveles bajos (solo agua suficiente para el uso diario) durante las dos últimas semanas de floración. La resina de las hojas proporcion un extra a los entusiastas del hachís. El suave sabor a tierra con un toque dulce y picante de sus flores secas te transportará a un bazar en oriente donde se encuentran las charas hechas a mano.