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Fuentes básias: Apendice II de "Las puertas de la percepción. Cielo e infierno" de Aldous Huxley

El hombre, en su perpetuo ombligismo, piensa que ha descubierto el fuego, la rueda y las drogas, todo junto, hace 4 días, sin pararse a pensar que si hay algo inherente al ser humano es su ansia por transcender más allá de él mismo, y que este ansia suele encontrar un camino dentro del mundo de los efectos psicoactivos que le permiten adquirir nuevas percepciones.

Está en la naturaleza del hombre el buscar nuevos estados de percepcion y esos estados no sólo se consiguen con la administración de sustancias psicoactivas.

Uno se para a pensar en la vida tan pátetica que debían llevar algunos de nuestros requetetatarabuelos en la Edad Media con tanto curro de sol a sol, tanto señor feudal,guerras brutales, peste, hambrunas, diezmos a la iglesia, ignorancia y una ferrea dictadura sobre alma y el cuerpo del hombre cuyo amo y ejecutor era la Iglesia ¡Cuantas barbaridades no se habrán hecho en el nombre de Dios!

Pues en este marco tan gris como el invierno de la desesperanza, surgen los visionarios, místicos e iluminados.
Hoy en día (en el mundo occidental) los visionarios, místicos e iluminados, no son muy abundantes y se debe principalmente a dos razones
1ª- Razón de caracter filosófico: En nuestro mundo no hay sitio para experiencias transcendentales válidas. Los que las han tenido y deciden comunicarlas son mirados con recelo y tratados como farsantes y chiflados
2ª Razón de caracter químico: Nuestra alimentación es mucho más rica, variada y no sufrimos escased de vitaminas.

Pues estas dos razones que parecen como muy descalabradas, son las que me llevaron al título del artículo "Los antiguos tb se colocaban I" (lo del uno es que tengo para más je je)

Verán ustedes, además de las posibles sustancias psicoactivas que tuvieran a la mano la gente de la edad media, se daban una serie de factores propicios para dichos estados psicoactivos.

Durante casi la mitad del año nuestros antepasados no comian frutas ni verduras. Durante los inviernos la alimentación se basaba en mantecas, pocas carnes frescas y huevos.
Para cuando llegaba la primavera, la mayoría de ellos padecían, de forma moderada o aguda, escorbuto por la falta de vitamina C, y pelagra por insuficiencia de vitamina B.
Estas deficiencias producian no sólo un lamentable estado físio, si no que iba acompañado de deprimentes síntomas psicológicos.

El primer resultado de una dieta inadecuada es la disminución de la eficiencia del cerebro como instrumento de supervivencia biológica.
La desnutrición produce angustia, ansiedad, hipocondriaquía, depresiones y visiones.

Según Huxley, el cerebro tiene un válvula reductora (metafóricamente hablando) que en estado normal no deja que nuestra percepción habitual se vea alterada, pero cuando estamos, por ejemplo, mal alimentados (o tomamos sustancias psicoactivas, etc.), esta válvula pierde eficacia y levanta el velo de nuestra percepción habitual y se cuelan tb otro tipo de percepciones.

Y para colmo de males, después de un invierno medieval de desnutrición y avitaminosis, antes de que llegue la primavera, se encuentran con un largo ayuno por obra y gracia de la iglesia y La Cuaresma (hoy en día totalmente ignorada).
Así pues, la Semana Santa hallaba al creyente maravillosamente sensibilizado, en lo que se refiere a su química orgánica, para la más alta exaltación. Los éxtasis (no hablo de pastillas) y las visiones eran cosa corriente y muy admitida.

Para los comtemplativos con inclinaciones místicas, visionarias y iluminantes, había varias cuaresmas al año, y hasta entre los ayunos se alimentaban poco.
El ayuno no era la única forma de mortificación física a la que rrecurrian los aspirantes a visionarios, usaban con regularidad látigos de cuero anudado y hasta alambres de hierro.

Este tipo de flagelación era el aquivalente a pequeñas intervenciones quirúrgicas sin anestesia. El cuerpo en respuesta a la agresión soltaban grandes cantidades de histamina y adrenalina. Y al ser esta una era de pocas medidas higiénicas (el jabón brillaba por su ausencia), cuando las heridas comenzaban a infectarse, se introducian en la corriente sanguinea diversas sustancias tóxicas producidas por la descomposición de proteinas.

-Por un lado la histamina producía un shock que afectaba tanto a cuerpo como a mente (Lo siento, pero no se especifica que tipo de shock y lo de hacer de conejillo de indias va a ser que no)
-Por otro lado se pegaban un subidón de adrenalina (se sabe que la adrenalina en grandes cantidades produce alucinaciones)
-Y para rematar le añadían "paté de látigo" que hacía infectar sus heridas introduciendo proteinas en descoposición que originaban síntomas parecidos a la esquizofrenia. ¡Vamos, que el revuelto que venden en el "La Palmilla", a los visionarios del medievo les daba poco más que risa!

Estos místicos solían encontrar con más frecuencia al diablo que Dios y no todas las visiones eran platos de gusto. La mayoría de las veces eran aterradoras escenas que dejaban al sujeto en cuestión horrorizado. Pero..., tiene que haber un pero, ¿Por qué si no hubieran seguido machacándose hasta hoy en día?, pues decía que pese a las horribles visiones que habitualmente se les presentaban, muy muy, pero que muy de vez en cuando, eran capaces de llegar a lo que Huxley denomina "ese estado de gracia" en donde los > les llebaban a la "epifanía" o "extasis" o como cada uno quiera llamarlo.

Así pues podemos decir que la mayoría de los comtemplativos modificaron su química corporal para crear condiciones favorables a la visión espiritual, o dicho de otra manera, aprendieron a fabricar sustancias químicas en su cuerpo para poder pegarse algún viaje que otro *(¡Echimoma!
Y cuando no estaban, desnutriéndose o martirizándose, cantaban largos salmos que aumentaban el nivel del anhidrido carbónico en los pulmones y en la corriente sanguinea.

A Huxley le parece que este método medieval de, vulgarmente hablando, colocarse, es como quemar la casa para asar un cerdo, e incluso aconseja que el aspirante a místico se sirva de las "condiciones químicas" para la experiencia transcendental.

Conclusión: Los antiguos tb se colocoban, pero dolía más que ahora (seguro que esto da para conclusiones más brillantes, pero no se me ocurre otra ahora mismo)

*En el foro "Cosecha y consumo" en el post "Cosillas curiosas que me voy encontrando" se explica lo que es Echimoma


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